¿Te cuesta ahorrar?

Ignacia Palma
Ignacia Palma
27 Feb, 2019 lectura de 3 mins

Cuando se tiene un sueldo medianamente bajo parece casi imposible ahorrar. Y aunque puede ser difícil, no es imposible. Es cosa de organizarse y ser constante.

Tampoco se trata de no gozar las lucas que con tanto esfuerzo te ganas mes a mes, pero sí de crear un hábito de ahorro que sin duda te beneficiará a futuro.

Antes que todo, pregúntate ¿cuánto eres realmente capaz de ahorrar?

Saca la calculadora y suma todos los gastos que son indispensables, como el arriendo o crédito hipotecario, los gastos comunes, las cuentas de agua, gas y luz, la alimentación, transporte, etc.

Ahora la parte difícil, ¿cuáles son los gastos que no te dejan ahorrar?

Te voy a dar un par de ejemplos:

Pagar por canales de tv cable que ni siquiera ves, salir para todos lados en auto, tener un plan celular caro y no usar ni la mitad de los minutos, comprar de manera impulsiva algo que no necesitas, pedir demasiada comida a domicilio y la lista podría seguir.

¿Qué pasaría si, en lugar de pagar por tener tv cable, teléfono fijo e internet, solo pagas por este último? Estarías ahorrando alrededor de 20 lucas mensuales ($240.000 al año). Al final de cuentas, con internet y un computador puedes ver casi cualquier canal y tener una cuenta de Netflix para ver pelis y series.

¿Y si en vez de salir en auto, pagar por bencina y más encima estacionamiento, caminas, sacas la bici o usas el transporte público? Obviamente a veces es necesario, pero en la mayoría de los casos es por pura comodidad o simplemente flojera. Haz la prueba un mes y calcula cuánto es lo que te ahorras.

Si eres de los que nunca llevan almuerzo a la oficina y gastas por un menú diario, o pides mucho comida a domicilio, te invito a que pruebes cocinar. No tienes que ser un chef, hay varias recetas fáciles y rápidas que puedes hacer. Si vas al super y te cocinas, no sólo podrás ahorrar, sino que además podrás comer más saludable.

Piensa que, en el mejor de los casos, un menú económico cuesta en promedio $3.500 y uno ejecutivo $5.300. Digamos que gastas $4.000 diarios solo en almuerzo, al mes ya te salió 80 lucas y al año $880.000.

Si eres de los que no aguantan la tentación cuando hacen las compras, piensa en tu objetivo de ahorro y aférrate a él. Las compras impulsivas o innecesarias consumen una parte no menor de tu sueldo. ¿Cuántas veces a la semana o al mes compras algo que no necesitas o “tonteras” en el supermercado? Haz el cálculo y prueba la abstención un mes o mejor, dos.

Las salidas demasiado frecuentes a restaurantes, cine o conciertos también juegan en contra el ahorro. No se trata de quedarse en casa, pero hay varias alternativas que pueden ser más económicas, por ejemplo, los eventos gratuitos que ofrecen las municipalidades o centros culturales o por qué no un picnic en el parque.

En fin, sea cual sea la meta por la que estás ahorrando, no basta con guardar la plata bajo el colchón, sin duda quieres que tus ahorros crezcan y para esto la única manera es invirtiendo. Una buena opción es Fintual.

¿Y tú, qué le agregarías a la lista?

1. Chao con el tv cable

2. Del auto ni hablar

3. Un resto al mes

4. Me preparo mi almuerzo

5. No más compras inútiles